jueves, 2 de abril de 2015

Amazanga (leyenda de la amazonía ecuatoriana?




La amazonía está llena de mitos de magia y de leyendas de espíritus, los nativos tienen la creencia de que todos los animales son espíritus y tiene el poder de transformarse en personas¸ para los shuar, el  amazanga es un animal y espíritu que tiene los dientes en el cuello y que suele comerse a las personas; creen que existe dos tipos de amanzangas, el amazanga y el amazanga huarmi que es una pareja y el sacharuna y sachawarmi que es otra pareja de espíritus que se transforman en  animales.

Cuando Shirna era muy joven iba de cacería con su padre ya que las actividades propias de los hombres era la caza, la pesca para proveer alimentos al hogar, y el aprendizaje de actividades guerreras para enfrentar a los enemigos ya que debían estar preparados para las continuas guerras entre comunidades aborígenes, mientras que las actividades de las mujeres es el cultivo siembra y cosecha de la chacra el preparado de alimentos y el cuidado del hogar, dice que le gustaba ser independiente y solía ir solo al río de pesca, y que un cierto día al pie de un árbol inmenso en cuya copa se cree que viven  los amazangas, alguien lo detuvo de la bodoquera (cerbatana) creyó que se había enredado en las ramas del árbol, pero el haló y no, no era eso,  de pronto se encontró con una mujer muy hermosa que era quien le halaba de la cerbatana,  que le dejo como hipnotizado,  tenía el cabello negro azabache que le colgaba hasta la cintura y un cuerpo de diosa, llevaba un vestido de tréboles que vibraban al compás del viento, yo nunca hubiese creído que había una mujer más bella que la que vieron ese momento mis ojos dice Shirna,  los dos nos quedamos paralizados frente a frente sin pestañar, yo le pregunté en idioma shuar de dónde vienes?, pero ella solo me miraba fijamente sin decirme nada, luego le pregunte en záparo, de dónde vienes ? y ella era como si no me entendiera lo que le digo, ,le pregunte en quechua, y nunca tuve respuesta, pero cuando al fin yo pestañé, ella desapareció por encanto.

Llegue agitadamente a mi choza en donde se encontraba mi padre y le conté lo sucedido y mi padre me dijo  es Amazanga Huarmi,  sé que desde este momento ella apareceré en todos tus sueños, hijo no tengas miedo porque  ella te buscará,  lo que quiere ella es enamorarte, así fue, porque en diez minutos ella silbaba alrededor de mi cabaña, al día siguiente cuando yo salí de cacería y cuando animales caían muertos ella silbaba,  luego pescamos en el río y regresamos a la casa y en la noche ella llegó a mi cabaña e ingresó cuando yo dormía desde ese momento entro en mis sueños durante un año y medio aproximadamente  ingresó todos los días sin falta nos amábamos cuando dormía,  pero nunca tuve su cuerpo.

Pasó algún tiempo y ya no supe de ella y cuando yo me casé  ella vino a mi lecho nuevamente, entonces le dije Papá, yo estoy casado y no quiero que ella le haga daño a mi mujer porque es mía y la quiero y mi padre como era sabio me dijo que la alejaríamos de nosotros, yo no sabía que eso era posible y así fue, mi padre y yo hicimos un ritual tomamos ayaguascha y mi padre tomado ayaguashca hizo que amazanga huarmi se  vaya para adentro a la selva y me deje en paz, porque cuando los chamanes toman ayaguascha miran lo que va a pasar en el futuro de la comunidad ya que conversan con espíritus y pueden poner el remedio cuando están en peligro. Creen que el ayaguashca entrega a los chamanes el conocimiento del futuro y los poderes para controlar la vida de los pueblos.   

En la comunidad se cree que el amazanga huarmi busca  a jóvenes guerreros que no hayan tenido mujer,  los enamora,  ingresa en sus sueños y nunca los deja en paz, si el más sabio de la selva no hace el ritual  para alejarla e ingresarla  en el corazón de la selva.


Relato: Shirna Yupati, sabio chamán de la selva ecuatoriana
Escrito por: Asoreth Becsi 
Las imàgenes son tomadas de la red




lunes, 30 de marzo de 2015

Leyenda: Ayaguascha (Leyenda de la amazonía ecuatoriana)





Hace muchísimas lunas, a orillas del Curaray, en plena selva amazónica en donde los árboles poblados de pájaros de mi colores y de una belleza exótica se mueven al compás de la música mágica del viento, sonido silencioso y armonioso que conmueve el alma de inmensamente bello, se desenvuelve una mágica historia de amor de un ser venido del cielo, con cabello dorado y ojos color del cielo de nombre Dayo, con una aborigen hija del sol y de la estrellas de nombre  Isis, de una belleza indescriptible, de cabello negro ondulado como las olas del río, con una mirada indescifrable y con el pudor de una virgen que enaltecía su mágica belleza, mezcla de fuego, timidez, pasión arrogancia, dulzura, un corazón de niña en un pecho salvaje, pues  pertenecía a una tribu nómada pero de las más temidas y aguerridas  en toda la selva, aprendió desde niña la cultura de su pueblo, jugaba  en el rio como una hoja llevada por el viento, competía con sus hermanos en las balsas hechas de hojas de bejucos con sentida destreza, era experta en el uso del arco y de la flecha, cazaba animales como sahino, guanta, guatusa, al igual que a un tigre, aun que en esa épocas esas actividades solo era propia de los hombres pero como era única mujer sus hermanos eran muy condescendientes con ella y casi siempre solían llevarle de caza y pesca.

A menudo a ella le gustaba perderse entre las sombras de su amada selva, sintiendo la necesidad de que alguna pasión se albergara en su pecho de niña mujer, nadaba con maestría en el río, un día cuando nadaba plácidamente, de pronto sintió unos ojos que le asechaban eran unos ojos de cielo que se habían prendado de su salvaje belleza,

El, Dayo, no se sabe de qué mágico cuento había salido, pues no tenía los rasgos característicos y salvajes propios de la selva, pero tenía el conocimiento que tiene un guerreo para sobrevivir en ese mundo, quizá era un Dios que había llegado por ella.

Nadie en su tribu se había percatado de la presencia de morfeo, ni del cambio que en ella se había ocasionado con su mágica presencia, ellos comenzaron a verse continuamente en el río, había descubierto algo inimaginado por ella, era el amor, su primer amor, y que impactó como una flecha, con la pureza que solo podía existir ahí  en la selva, en donde solo se  respira magia,  en donde su entorno solo se prestaba para que eche raíces tan profundas y  crezca inmensamente. sin creer que podía existir obstáculo alguno.

Pero como no todo en el amor puede ser tan perfecto, sus hermanos comenzaron a sospechar porque ya no quería salir con ellos como siempre acostumbraba a hacerlo, le siguieron a escondidas de ella hacia el río, Oh sorpresa! Vieron atónitos  cómo sucedía los encuentros con un hombre que tenía los cabellos como los rayos del sol, no tardaron en contar al gran jefe, su padre, el que se opuso rotundamente a que su hija mantuviera contacto con el desconocido por que creía que serían castigados por la naturaleza.

Ella  a pesar del encierro y a los castigos a los que fue sometida no renunciaba  a dejar  a su amor primero, y a la menor oportunidad cuando en la tribu tuvieron una fiesta en honor al sol, todos dormían, y estaban alcoholizados, escapó rumbo al río en donde se encontró con su extraño amado, los dos juraron que nadie en este mundo los separía, tomaron una vieja balsa de bejuco que estaba amarrada en la orilla del río y decidieron escapar a donde les lleve la corriente, era un amor loco pletórico, desconocido que se había acunado en el corazón de una salvaje y de un hombre venido del cielo, esa noche las fuerzas de la naturaleza había confabulado a favor del amor y les guio hasta una cascada en donde los dos tomados de la mano desaparecieron en las aguas y al día siguiente surgieron dos extrañas y mágicas plantas, Dayo se convirtió un bejuco de lianas llamado ayaguascha, que parecía una escalera al cielo el que se estaba llena de colibríes de mil colores e Isis se convirtió en un arbusto llamado chacruna,

Dicen que la combinación exacta de ambos les abre las puertas al mundo de los Dioses a los elegidos los yàgchas  y   les permite purificarse el espíritu y el cuerpo, el ayaguashca entrega la fuerza y la chacruna las visiones

Ayaguascha quiere decir la soga del alma o soga de los muertos,  es la soga que ata el alma al cuerpo y la persona puede salir de su cuerpo sin necesidad de haber muerto; es una bebida considerada por los aborígenes como sagrada y que solo debe ser preparada y entregada solo por los sabios yágchas  o chamanes  que son los que tienen el conocimiento recibido del mundo de los espíritus;

Dicen que la ayaguashca controla la vida de los sabios, entrega el conocimiento del futuro y permite gobernar la vida de un pueblo.



Relato de
Shirna Yupati. Sabio chamàn de la selva amazònica de Ecuador

Escrito por:
Asoreth Becsi.





viernes, 30 de enero de 2015

El cóndor de los salasaka (comunidad salasaka)



Cuando los habitantes de Salasaka tenían el espíritu en libertad, y eran dueños del oro, de la plata, del río, de las piedras, del aire, del trueno y  el viento,  y sus dioses eran el sol, la luna y las estrellas, mucho antes de la llegada de los incas  a este territorio, se dice que el  guardián protector  de la fuente de la juventud de la vida y de la magia, la que tenía el alivio para las almas y para los cuerpos era un cóndor gigantesco  recio y valeroso, fuente mágica a la que desde siempre y hasta ahora acuden los chamanes y los sabios para pedir sus poderes y  sabiduría.
Este imponente animal vivía en las cimas del monte y desde allí custodiaba la fuente que se encontraba en el fondo del risco,  era un animal  poderoso e imponente, que tenía unas garras aceradas cual garfios y jamás hizo daño alguno a nadie, pues tenía respeto a la vida y a la naturaleza, su amiga  incondicional, su compañera fiel, que llenaba su alma de nostalgia fue siempre la soledad. 



Hasta que un día todo cambio en aquel lugar, el buen cóndor cansado de las caricias inagotables de su soledad, temblaba de deseo, recién paría el alba y una indígena salasaka con unos ojos de noche un cabello azabache bella muy bella con su corazón sangrante, herido por  un mal amor, fue rumbo a la fuente de la juventud, de la vida y de la magia a obtener el sagrado misterio que le permita restañar sus heridas, ella se deslizaba como una hoja en el viento con sus sutiles y delicados  pies hacia la fuente,  desde el cerro había unos ojos que le acechaban, era el cóndor;  el que quedó abismado ante tanta belleza; la hermosa  indígena  había despertado en él una extraña fascinación que,  le atraía irremediablemente.




Ella sin reparar en el acecho, se quitó sus vestiduras y dispuesta a bañarse en la fuente que restañaría sus heridas, se hundió en el agua que le acaricio su virginal substancia como si éste  fuera un tributo a los dioses, luego cuando se aprestó a salir de la fuente, creyó que los poderes de la fuente  habían hecho un milagro, y como por obra de magia  su amado regresaba a su lado,  miró como un indígena imponente buen mozo se acercaba  hasta ella y la tomó con la sutileza que se toma a una rosa, sin embargo había algo distinto en su mirada, algo seductor e inquietante, algo felino, perverso, y casi animal que hizo que ella se estremeciese.
El, preso por un sentimiento incontrolable, por un impulso básico a la vez que irrefrenable, embrujado, poseso, abducido por un cúmulo de sensaciones incontroladas, se abalanzó sobre ella besándola y recorriendo con sus manos todo su cuerpo,  Y juntos con loca pasión tocaron la arena donde la semilla germina, en la orilla de la fuente. Cuando ella estaba allí feliz,  pletórica, plena, amada,
De repente, ¡Queda paralizada, aterrada! 
Vio como del cuerpo de su amado, él que la había hecho mujer, se transformaba en el ave imponente, en un cóndor.  



¡Oh sorpresa!
Era el dueño y señor, guardián de la fuente de la vida,
¡Era el cóndor de los salasaka! 
Había sido amada por el cóndor de los salasaka.
Él la tomó entre sus garras y la alzó hacia el infinito llevándola a su cueva como su mujer, dicen que pasaron muchas lunas y ella regresó a su casa paterna embarazada, y que cuando dio a luz nació un niño emplumado con un pico acerado y una belleza imponente y ella murió junto a su hijo por tanto  dolor y nostalgia, pues se sintió engañada por el cóndor, ya que él no era el amor de su vida.
Desde entonces se dice que en Salasaka ninguna mujer joven y soltera se atreve a ir a la fuente de la vida porque el cóndor transformado en un indígena muy apuesto, con pasión y desenfreno las hacia suyas.

Y se dice que el cóndor vivió por siempre en esos lares acompañado de su soledad y su tristeza.

Asoreth Becsi    





lunes, 4 de agosto de 2014

La herida abierta en el corazón de la selva amazónica (Los Aushiris)



                                    " Después de una mañana gris siempre brillará la luz del sol"

Los   huaoranis, que antiguamente eran conocidos como aushiris, fueron los últimos indígenas en conservar intactos sus orígenes ancestrales después de la conquista española en el siglo  XIV,  holocausto, que acabó con la vida de más de un millón de nativos en los  andes  sudamericanos, de los cuales se desconoce su origen aunque muchos  investigadores creen que su procedencia es araucana.

Su estirpe rechaza todo contacto externo y se obstina en ubicarse fuera de los confines “civilizados” ; ésta  tribu es temida por todos los clanes, debido a su combatividad y su afición a los cultos sanguinarios; han dejado las riveras de los ríos navegables para adentrase en el corazón de la selva, y  desde allí son custodios de su cultura selvática y de sus ritos de magia, así como la reducción de cabezas cortadas a sus enemigos al tamaño de una naranja, para aplacar las almas de los difuntos. No suelen enterrar a sus muertos, sino que los abandonan en sus cabañas, después de haberlos colocado dentro de troncos de árboles huecos y haberles provisto de comida y bebida que les servirá para el viaje a la otra vida.

Su hostilidad está vinculada con los exterminios que padecían cuando los traficantes del caucho (1880-1920), buscaban mano de obra por los poblados orientales, asesinaban a sus mujeres niños y ancianos, para convertirlos en esclavos que les servirían para su labor en las plantaciones de caucho. 

Esta rencilla y sentimiento de odio nunca se había terminado y se encontraba latente,  “....Los caucheros nos cazaron como bestias salvajes para obligamos a trabajar en la explotación del caucho o para ser vendidos en los mercados de Iquitos y Manaos. Durante este tiempo nuestra población disminuyó mucho debido a los malos tratos y enfermedades a las que estuvimos expuestos. Ante esta situación nuestra única alternativa era defendemos, dar muerte a los caucheros y sus empleados antes de ser capturados y luego adentramos selva adentro en busca de refugio. Nuestra justa reacción dio pábulo a que ya se nos empiece a mirar como un pueblo de "salvajes", "indomables", y que se justificara la esclavitud y la muerte a las que estábamos sometidos”· (Tomado de http://archive.today/F2JEE )

Los Huoaranis eran guerreros capaces de matar a quien intente violar su territorio, y obligar a develar los secretos de su existencia  como la reducción de cabezas forzar o llevarlos hacia una conciliación con los antiguos enemigos de su raza, como ocurrió con un grupo de cinco misioneros estadounidenses que fueron inmolados por ingresar en su territorio para ellos sagrado.

Era el año de 1950, dos misioneros estadounidenses Jim Eliot y Peter Fleming, a través de un amigo misionero que había residido en Ecuador se enteraron de la existencia de una tribu llamada Huoarani, misma que no había tenido contacto con el mundo exterior, llegando a la conclusión de que su Dios había puesto en sus manos la misión de evangelizar a este grupo no contactado, partiendo en barco hacia la ciudad de Guayaquil en el año de 1952,  establecen  su residencia en la ciudad de Quito, por el lapso de 2 años,  tiempo en el cual se dedicaron a estudiar el español, mudándose posteriormente a una comunidad quichua llamado Shandia en la Amazonía Ecuatoriana, allí trabajaron como misioneros bajo la supervisión de un misionero Wilfred Tidmarsh en donde fueron familiarizándose con la cultura y lengua indígena quichua.

Otro misionero Ed Mccully,  que había sido amigo y compañero en el Collegue en Ilinois, de Jim Elliot,  casado con Marilou Hobolth, viajan a Quito con su familia a residir,  desde el  10 de diciembre de 1952; con la intensión de unirse a la misión; sin embargo en 1953,  Shandia es arrasada por las inundaciones, razón por la que postergan el viaje a la Amazonía hasta septiembre de 1953.  

Nate Saint, piloto con gran expertiz de la fuerza aérea estadounidense en la segunda Guerra mundial en 1948,  viajo a Ecuador y  establece su residencia en Shell Mera, junto con su esposa Mari Saint, en donde transportaba provisiones de misioneros. Conoce a los cuatro misioneros y también decide unirse a la misión de evangelización del pueblo no contactado. 

Roger Younderain, con su esposa Bárbara,  un misionero que desde el año 1952 había estado trabajando en Ecuador alrededor de un año, evangelizando a los Shuar  y Achuar y habían aprendido su  lengua, había considerado regresar a los Estados Unidos pues creía que su trabajo había sido un fracaso, lo que le causa una depresión, Pero conoce a Saint el que le propone unirse a la misión para conocer a los Huoarani propuesta que es aceptada por Younderain.

Los primeros contactos de los misioneros con los Aushiris empezaron en 1955, la búsqueda inició en un avioneta por el aire, habiendo identificado algunos puntos en donde se ubicaban los aborígenes, los misioneros esperaban que mediante el intercambio de regalos  y la comunicación en  su lengua podrían ganarse la amistad de los miembros de la tribu,  los misioneros habían aprendido su lengua gracias a una indígena llamada Dayuma, Icono de la Amazonia ecuatoriana, que fue la primera en contactar con el mundo occidental y fue utilizada por los misioneros y por las petroleras, y que posteriormente luchó por los derechos de los suyos, ella decía que los pueblos no contactados son guardianes de su cultura y su territorio y no deben ser molestados.

En enero de 1956, cuando el águila volaba bajo, como un presagio de algún funesto  acontecimiento, era como si el tiempo se hubiese quedado anclado en un pasado ya inexistente y tan sumamente remoto y desconocido, se sintieron privilegiados por poder estar ahí, aquel lugar era probablemente el último paraíso del mundo el último resquicio sin descubrir por la humanidad; y como todo apasionado por conocer algo diferente, como aquella gente que no había tenido contacto con el mundo occidental sabían que tendrían una oportunidad única para entender  y develar al mundo la verdad sobre la reducción de las cabezas, sobre sacrificios, sobre su magia y sobre su extraordinario conocimiento ancestral,  y creían que tenían la oportunidad de llevarles  su evangelio, sus creencias, su Dios.

En vista de la dificultad que existía de establecer contacto con los Huoarani por tierra deciden establecer contacto por el aire en un aeroplano, lanzándoles regalos en varios sobrevuelos en los que daban giros en círculos, mientras el aeroplano se acercaba a tierra y desde el avión amarraban una soga entregaban durante varios días regalos que consistían en ollas, sal,  botones, machetes, ropa, vasijas, y creyendo que podían ingresar sin afectar su territorio, pues se mostraban amigables y ellos también supieron corresponder con regalos como yuca, carne de algún animal, por lo que se entendía que habían construido un lazo de amistad.

Elliot y McCully habían elaborado un plan para conocer a los Huorani por tierra, construyendo un campamento en un lugar que le denominaron “Palm Beach” a la orilla de un río, que era una especie de casa en un árbol en la que tenían regalos y equipos de primeros auxilios, acordando también llevar armas, pero solo las utilizarían para asustarlos en el caso de que haya un ataque de parte de los Huaranis, 

El 2 de enero los cinco miembros de la misión se reúnen en Arajuno para preparar su salida del día siguiente y tras arreglar un problema mecánico del avión despegaron a las 8H00 del 3 de enero de 1956, aterrizando con éxito en  una playa del rio Curaray,  Saint regresó y tras trasladar a Elliot y Youderian al campamento realizó algunos vuelos más transportando equipos. Y al finalizar sobrevoló sobre el asentamiento de los Huoarani y  usando un altoparlante  les pidió en su lengua nativa mal pronunciada que visitasen el campamento de los misioneros.

Después de haber esperado varios días en el lugar en que se instalaron aparecieron a la otra orilla del río una mujer madura que acompañaba a una pareja de  jóvenes que habían estado enamorados, Los misioneros les habían entregado regalos, uno de ellos que se lo dieron al Joven de nombre Nankiwi, consistía en un modelo de avión a escala, lo cual facilitó el acercamiento con los misioneros como el indígena había mostrado mucho interés por el avión le llevaron a sobrevolar alrededor del campamento, cuando sobrevolaron,  el joven había reconocido a sus vecinos y dicen que sacaba medio cuerpo fuera gritando alocadamente de alegría, llegada la tarde la joven tenía sueño y a pesar de que le habían invitado a  quedarse ella se fue con Nankiwi sin dar explicaciones, mientas que la mujer madura estaba más interesada en conversar con los misioneros y se quedó, en el camino los dos jóvenes se encontraron con el hermano de ella (Nampa), lo cual molestó muchísimo al ver que estaban solos.

Nankiwi para  salir del paso y tranquilizar al hermano aseguró que los extranjeros los habían atacado en la playa y que en su apuro de huir se habían separado de su acompañante, por lo que uno de los más viejos de la tribu cuya experiencia con forasteros le había enseñado que no hay  que confiar en nadie recomienda asesinarlos,  aun que el relato de la mujer que acompañó a los jóvenes  sobre la amabilidad de los misioneros no logra disuadirlos en su decisión de matarlos.

Al día siguiente 7 de enero los misioneros esperaban que aparezcan mucho más huoaranis, aun que solo tengan la intensión de viajar en el avión, sobrevolaron muchas veces hasta que como al medio día divisaron a un grupo de hombres que se trasladaban hacia la playa en donde habían acampado

Llegaron a la orilla del río como alrededor de las tres de la tarde, pero antes de actuar se dice que trataron de dividir a los extranjeros tres mujeres se quedaron a la otra orilla del río  un de ellas se quedó oculta y las otras dos se mostraron y dos de los misioneros fueron cruzando por el río para tratar de acercárselas para saludarlas, pero fueron atacados por la espalda con lanzas envenenadas, por Nampa, el hermano de la  joven que había estado el día anterior con los misioneros, el primer misionero atacado, sacó un pistola y comenzó a disparar  acertó a la mujer que estaba oculta en la selva al otro lado del río. Ante la confusión existente el otro misionero que estaba cruzando por el río también fue atacado por las lanza de los guerreros, mientras que los otros Huoaranis habían avanzado hasta el campamento y atacaron de muerte a los otros dos  misioneros que permanecían en la playa.

El piloto corrió a la aeronave pero no alcanzó a coger el micrófono y fue también asesinado.

Los indígenas aushiris lanzaron los cadáveres y todas las pertenencias de los misioneros al río, y destrozaron la tela de su aeronave. Y luego regresaron a su pueblo y, anticipando una posible venganza, lo quemaron por completo y huyeron a la selva.

Luego la espesura de la selva quedó en profundo silencio, como queriendo guarda un tétrico secreto. Pasarían  muchas lunas para que sus guerreros vuelvan a confiar nuevamente en el hombre y en el pájaro de acero que ven volar todos los días por su territorio sagrado

La mentira de  Nankiwi  miembro de la comunidad y la apetencia  del hombre por ingresar en la profundidad de  una cultura desconocida, como si los nativos  no tuvieran Fè, y un dios,  sol, rio, viento, luna, rayo, montaña,  Provocaron   que se derrame la última gota de sangre que había en la herida abierta del alma pura de América India.

El ingresar a un territorio en el que  una cultura ha permanecido intacta por miles de años, se viola todos su derechos y  no es que se  trate de mantenerlos como estaban hace 500 años sino de respetar su derecho al aislamiento y a su propia cosmovisión   del mundo  y  de la libertad, que difícil se nos hace entender todo esto, ellos son los deberían tomar contacto si lo desean, y en las condiciones que ellos estimen oportuno, y no ser forzados por extraños con una fe y creencias distintas  que parten de mandatos  idealistas y autoritarios, que destruyen todos los legados culturales ancestrales materiales e inmateriales, ¿en donde estuvo el respeto a los derechos de esos seres humanos, que no necesitaban alas para volar  y  que eran lo más puro que podía existir en el planeta?.

Hoy Toñampari, el Pueblo de Dayuma, la primera indígena en ser contactada, esta totalmente occidentalizado.





Bibliografía
Relatos de la gente del lugar
http://es.wikipedia.org/wiki/operacion_auca
HUAORANI, Una Cultura Que Se Desvanece (Miguel de la Iglesia) Página Web sobre los huaorani de Ecuador.
http://es.wikipedia.org/wiki/Operacion_auca